Blog

Quiero mi tigre viejo

Por septiembre 24, 2006 enero 27th, 2015 No hay comentarios
tigre desinflado
Al levantar el tigre de plástico inflable este tocó el bombillo caliente y ¡Zas! se le hizo un orificio que lo arruinó…. Primero fue la sorpresa, ¿Qué ocurrió? Ni la niña, ni el tigre desean asumir la responsabilidad de tan triste incidente aunque es cierto que la niña lo alzó más de lo que debiera y que probablemente el tigre se sintió atraído por esa luz que brillaba. El resultado es que el aire se le escapa al tigre y la niña empieza a entender que algo muy grave ha ocurrido.

¡Mi tigre!, ¡miiiii tigreeeeeeeeeee! Se ha dañado le contestan, no funciona. La niña lo sabe porque el tigre está ahí tirado, todo desinflado, pero no se resigna a que las cosas terminen de ese modo.
-¡Quiero mi tigreeeeeeeeee!
– Se dañó
-No me importa
-Te compraré otro
-Noooooo, este es el que quiero…
-Pero ya no funciona…..
-Pónle una curita, una cinta……
-Funcionará por un rato pero se volverá a dañar.
-No importaaaaaa, no importaaaaaa, era mi tigre, es mi tigreeeee y ese es el que quiero.
– ¿Lo quieres aunque todo salga mal?, ¿aunque se vuelva a dañar porque la cinta se caiga?, ¿aunque la cabeza nunca le vuelva a quedar bien inflada?, ¿segura, segura?
La niña no contesta. Para de llorar. No dice ni sí ni no y quizás no está muy segura, lo cierto es que esa noche duerme mejor porque se abraza a la masa de plástico informe que es su tigre ahora y sin embargo, hoy pidió que no le colocaran la curita.