Hace ya unas buenas semanas #Cinetflix estuvo dedicado a documentales sobre músicos. Mi recomendado fue Mistify que se centra en la vida del cantante australiano Michael Hutchence.

¿Por qué verlo? Si uno creció en los 80-90 es difícil que no haya escuchado a la banda australiana INXS y a su carismático cantante quien con su enorme sex appeal acaparaba la atención y titulares del mundo. Justamente esa proliferación de información terminó, como suele suceder, por diluir a la persona que se esconde tras el artista. La intención del director Richard Lowenstein, quien además dirigió la gran mayoría, si no todos, los videos de INXS, es mostrar qué persona era quien, en su momento, fuera llamado el dios del sexo.

Y es que el convertirse en un símbolo sexual opacó otras facetas de Hutchence que aquí se hacen visibles gracias, principalmente, al relato que de él hacen diferentes mujeres que lo amaron.

 

Mistify significa confundir, dejar perplejo, es lo que dice Hutchence que le ocurre en su famosa canción y es, finalmente lo que parece producir su historia, un cierto desconcierto, que se ahonda a medida que Lowenstein nos lleva de recorrido por sus amores, culpas, subidas y descensos. Para lograrlo el director utiliza exclusivamente material de archivo, mucho del cual era privado y nunca se había visto. La sucesión de imágenes acompañada por las narraciones en off permite, por un lado, corroborar el enorme carisma de Hutchence y descubrir, también las inseguridades, demonios y culpas que lo acechabanEl director no le hace el quite a los momentos más mediáticos de su vida, como, por ejemplo su relación con Kylie Minogue que aquí adquiere otra dimensión al ser narrada desde la perspectiva de ella mientras vemos los videos grabados por él durante esa época.

 

 

Lowenstein también parece preocupado por responder a los rumores y comentarios diversos que surgieron tras la temprana y trágica muerte de Hutchence en 1997 realizando una exhaustiva reconstrucción de esos últimos años. Mistify entonces no es la historia de una banda, tampoco una reflexión profunda sobre los procesos creativos de Hutchence sino, más bien, un intento por mostrar al hombre detrás de la encantadora sonrisa y gran sensualidad. Perfecta para los que, como yo crecimos escuchando INXS en la radio y también funciona para quienes quieran, simplemente, acercarse a conocer la historia de una vida compleja y llena de intensidadEso sí, advierto, para lo que no lo saben, el embrujo de Michael Hutchence es fuerte y duradero…

Diana Ospina Obando

Diana Ospina Obando

Escribir, leer, ver películas, viajar...¿me faltó algo?