El #Cinetflix de ayer lo dedicamos a Denzel Washington, el dos veces ganador del Oscar, con 81 premios a cuestas y 170 nominaciones es, aunque suene a cliché, un polifacético actor como esperamos haberlo demostrarlo con nuestras tres películas recomendadas que lo tienen a él de innegable protagonista.
La mía fue un thriller sin pausa del 2001 en el que interpretó uno de sus papeles más recordados, Alonzo, un impredecible policía de narcóticos, se trata de Training day que encuentran en Netflix como Día de entrenamiento.

La premisa es sencilla: Jake Hoyt, un joven y entusiasta policía de los Ángeles ha decidido dar un paso adelante en su carrera para lograrlo debe pasar por un día de entrenamiento junto a un veterano y curtido agente de narcóticos, Alonzo.
No podía ser más acertada la escogencia de Ethan Hawke para interpretar a Jake, el actor que ya había dado muestras de su talento en películas tan diversas como Gattaca, Alive o Before sunrise, está perfecto como el joven idealista deseoso de cambiar el mundo.

Justamente su aura de niño bueno es esencial para generar el contraste con Alonzo, un Denzel Washington en su máxima potencia, que rápidamente da muestras de valerse de métodos poco ortodoxos para realizar su trabajo.
Divertido, carismático pero también violento, descreído y cínico. el espectador no tarda en sentirse como Jake siendo guiado por Alonzo, ¿de qué es capaz?, ¿de verdad le interesa combatir el crimen?
El guion es de David Ayer que llega tras participar en la escritura de la primera de Rápidos y furiosos. Aquí enlaza los sucesos uno tras otro durante las menos de 24 horas que transcurren en la película mientras la tensión va subiendo. (Dato curioso: Ayer aparece encarnando a un ruso).

Dirige Antoine Fuqua (quien tiene una particular predilección por trabajar con Denzel Washington en sus películas) aquí privilegia los planos cerrados para estar cerca de los protagonistas y sus emociones mientras insiste en la sensación de estar atrapado en una situación (como es el caso de Jake). en el caso de Alonzo, además, se proyectan sombras continuamente sobre su rostro subrayando que el personaje tiene una doble cara, algo que no es visible, se oculta a primera vista.


Durante este intenso día de entrenamiento Jake se irá transformando frente a nuestros ojos mientras descubre, el lado oscuro de la ciudad y el de la institución a la que desea fervientemente pertenecer, ¿en qué justicia creer?

Intensa, violenta, con una que otra inverosimilitud innegable pero contada con fuerza y tensión permanente, Training day no es apta para días en los que no se desee tener emociones fuertes.

Diana Ospina Obando

Diana Ospina Obando

Escribir, leer, ver películas, viajar...¿me faltó algo?