Mi recomendación de hoy es una historia preciosa y triste (muy triste) se trata de Blue Valentine, disponible en Netflix como Triste San Valentín.
La película cuenta la historia de la relación de Dean y Cindy, esto lo hace intercalando el presente, en el que llevan ya un tiempo casados, con el momento en que se conocieron.
La decisión de combinar tiempos diferentes permite que veamos múltiples matices de sus personalidades a la vez que realiza un retrato honesto y descarnado de lo que puede ser una relación amorosa
Este es la primera película dirigida por Derek Cianfrance (también escribió el guión) quien decidió trabajar arduamente con sus actores para que estos pudieran improvisar durante el rodaje y todo fuera más realista.
Ryan Gosling da vida al soñador, impulsivo, generoso e inmaduro Dean quien se transforma física y mentalmente ante nuestros ojos. Michelle Williams, por su parte, demuestra una vez más su temple como actriz interpretando a Cindy, que es a la vez fuerte y vulnerable. Su actuación le valió una nominación al Oscar.
Los dos actores son la columna vertebral de esta exhaustiva radiografía del amor en la que lo que brilla puede, tristemente, volverse opaco y deslucido con el tiempo.
Visualmente, hay momentos de tonalidades frías, azulosas, que así como están relacionadas con momentos de tristeza (blue) también aparecen en momentos de amor y proximidad.

Es que el amor es así, un sentimiento en permanente movimiento, y eso es lo que intenta mostrar Cianfrance en esta película que, como lo anuncia el afiche, es, finalmente, “una historia de amor”.

 

 

Diana Ospina Obando

Diana Ospina Obando

Escribir, leer, ver películas, viajar...¿me faltó algo?