Cine

La ciencia del sueño (2006) Michel Goundry

Por julio 6, 2006 mayo 6th, 2018 No hay comentarios

Tal vez  toque comenzar aceptando que algo me pasó, algo que intuyo irreversible. O mejor, lo primero sea decir que ansiaba mucho ver esta película porque Oscar me había mostrado los videos de Michel Goundry y me parecían preciosos, sutiles, inteligentes e ingeniosos.

Ansiosa y expectante contuve la respiración para ver a aparecer a Stéphane el personaje retraído interpretado por Gael García. Stéphane vive en su propio mundo inserto en una realidad aburridora y gris, ha viajado a París con la esperanza de un trabajo creativo y no tarda en descubrir que su madre le ha mentido para llevarlo de regreso a esa ciudad (aunque ella no está allá). Acostado en su camita de la infancia, rodeado de su pasado, este «niño grande» lidia con sus compañeros de oficina hasta que aparece su vecina,Stéphanie (o sí, se llama como el y es prácticamente su alter ego femenino), y Zoé la amiga de esta.

Sueños, irrealidad, al interior de Stephane se proyecta un programa en vivo sobre su vida.

En fin, regreso al inicio:  algo me pasó porque quizás durante mi adolescencia me hubiera maravillado con las manos gigantescas de Stephane, o con el agua que en realidad es papel celofán cayendo de la llave, de seguro el caracter retorcido, inseguro y torpe de Stéphane lo hubiera interpretado como profundidad, singularidad o por lo menos me hubiera parecido especial.

La historia de amor con todas sus dificultades, sinsabores, silencios e incomunicación de seguro me hubiera fascinado porque en esa época leía Sobre héroes y tumbas de Sábato y pensaba en el amor solo como sufimiento y lejanía. Quizás todo me hubiera parecido inteligente, profundo, sarcástico y de seguro a muchos les parecerá así.

Yo, la verdad, me aburrí de tanto fuego pirotécnico, de tanto retraimiento, imagen trabajada, de tanta singularidad.  Me desesperé de tanto esfuerzo por ser «especial» y me desencanté de unos personajes que terminaron por parecerme comunes en su esfuerzo por ser singulares.

Me aburrí a morir. … lo lamento, fue algo que me pasó, algo irreversible…

De seguro se volverá película de culto, sacarán muñequitos y la coleccionaran cinéfilos, veala a ver de qué lado está usted.

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Diana Ospina Obando

Diana Ospina Obando

Escribir, leer, ver películas, viajar...¿me faltó algo?